Las
varículas, vulgarmente llamadas cabrillas, son pequeñas
dilataciones venosas con repercusión cosmética,
pero sin repercusión funcional habitualmente.
Se distinguen dos tipos de varículas: telangiectasias
o spider (arañas vasculares) y venulectasias. Las
varices son alargamientos, dilataciones o abultamientos
de venas del sistema venoso superficial (SVS), que tienen
una repercusión estética, pero que pueden
o no producir síntomas. Podemos hablar de varices
reticulares o flebíticas y de varices tronculares
o verdaderas varices. Las primeras, las reticulares, son
venas alargadas y, a veces, dilatadas, que no pertenecen
al sistema venoso superficial principal, de 2-6 mm. de diámetro
y de color azul o azul-verdoso.
No producen síntomas. Las varices tronculares o verdaderas
varices son venas dilatadas y abultadas que dependen del
SVS, de calibre superior a los 6 mm. y coloración
azul-verdoso o verde. Suelen producir síntomas como
cansancio, pesadez, ardor, escozor, dolor, parestesias (calambres,
rampas) o edemas (hinchazón) en uno o ambos tobillos.
Tanto las varículas como las varices se producenx,
bien por alteraciones primarias (hereditarias o congénitas)
en la pared de los vasos, bien –y fundamentalmente-
por un exceso de presión manteniendo de forma cónica
en el interior de los mismos. La insuficiencia venosa crónica
en el interior de los mismos. La insuficiencia venosa crónica
puede producir síntomas o no dependiendo de su gravedad
(grados de 0 a 6). Puede ser primaria (varices esenciales
por insuficiencia hereditaria o congénitas las válvulas
del sistema venoso superficial y/o sus comunicantes con
el sistema venoso profundo) o secundaria (varices secundarias
por insuficiencia hereditaria o congénita en las
válvulas del sistema venoso profundo, o por lesión
de las válvulas de éste último tras
una trombosis venosa profunda).
Los factores que favorecen la aparición de varículas
y/o varices son los trabajos que impliquen bipedestación
(estar de pie) prolongada, los embarazos, las enfermedades
crónicas del hígado y la toma de anticonceptivos
orales. La metodología de estudio pasa por una historia
clínica y anamnesis (interrogatorio), valorando los
antecedentes familiares, flebitis, TVP (trombosis venosa
profunda), traumatismos, varices post-embarazo y presencia
de alteraciones tróficas (eczema venosos, ulceraciones
activas o inactivas), el estudio del tipo de piel, mapeo
de las varículas y/o varices presentes en ambas extremidades,
y Eco-Doppler venoso y, lo que resulta fundamental, para
marcar sobre la piel los puntos de insuficiencia encontrados,
con el fin de facilitar al máximo la intervención
quirúrgica.
EL LÁSER
La utilización del láser es de gran utilidad
en el tratamiento de las varículas de los miembros
inferiores, y puede usarse como tratamiento de elección
o en combinación con escleroterapia para estas lesiones.
El Multidiode Láser Vascular Percutáneo es
recomendable para el tratamiento de telangiectasias y venulectasisa
de miembros inferior menores de 1mm. de diámetro,
como tratamiento único o combinado con escleroterapia
(telangiectasias comunicantes); en fototipos (pigmentación)
de piel I, II y III de la clasificación de Fitzpatrick,
con nula o poca pigmentación, por la escasa competencia
con la melanina epidérmica (pigmento que oscurece
la piel), y en ausencia de insuficiencia venosa (hipertensión
venosa) objetivable mediante Eco-Doppler venoso. Las sesiones
no deben durar más de 30 minutos, con un intervalo
de unas 4 semanas entre cada sesión, tanto para aplicar
sobre una nueva zona como para retratamiento de la misma.
Se debe evitar la exposición al sol o a lámparas
UVA 4-6 semanas antes y después del tratamiento.
Tras el tratamiento aparece un eritema o enrojecimiento
que suele desaparecer al cabo de varias semanas. A veces,
pueden aparecer quemaduras que desaparecen en varias semana.
La eliminación de las varices depende del tipo, del
grado y de la causa de las mismas. Las varices reticulares
o flebectasias representan un problema cosmético
y pueden eliminarse mediante escleroterapia. Las varices
tronculares o verdaderas de origen primario (insuficiencia
primaria del sistema venoso superficial y/o de sus venas
comunicantes) requiere cirugía más o menos
compleja, dependiendo del nivel de la insuficiencia.
La cirugía convencional intenta anular la vena superficial
insuficiente mediante extirpación (fleboextracción)
de la misma y ligadura de las venas que desembocan en ella.
Cuando se trata de venas colaterales o comunicantes entre
el sistema venoso superficial y profundo, se procede a la
ligadura y desconexión selectiva de las mismas previo
marcaje con Eco-Doppler. La denominada cura CHIVA, que puede
realizarse mediante anestesia local , consiste en ligar
y desconectar todo el segmento venoso insuficiente.
Las varices secundarias a insuficiencia del sistema venosos
profundo no pueden ser tratadas por ninguno de estos procedimientos
y sólo pueden manejarse con tratamiento conservador
o tratamiento quirúrgicos mucho más complejos. |