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Ozonoterapia: Una realidad en la medicina de vanguardia que ya se desarrolla plenamente en nuestra Región.

La ozonoterapia consiste en la aplicación de una mezcla de oxígeno médico con ozono a muy baja concentración. El ozono ha de ser producido “in situ” para cada aplicación, y es una molécula formada por tres átomos de oxígeno (O3) en lugar de los dos (O2) de los que se compone la molécula de oxígeno. La idea no es nueva, y las aplicaciones de ozono médico se remontan a principios del siglo pasado, pero es la tecnología actual la que nos permite realizar sin ningún riesgo aplicaciones de la mezcla de ambos gases. En cada proceso tiene lugar una “microoxidación” controlada, cuyo “efecto vacuna” tiene como respuesta la activación a nuestro favor del sistema antioxidante celular. Se ha demostrado en clínica y en laboratorio que este estímulo redunda en la producción de unos “súper glóbulos rojos”, capaces de transportar y de ceder mayores cantidades de oxígeno a todas las células (Bocci V. Kluwer Academic publishers 2002).

Es una realidad el hecho de que las aplicaciones sucesivas de ozono médico a nivel general (sistémicas) redundan en un aumento significativo del aporte de oxígeno en todas las células del organismo, lo que supone, a grandes rasgos una mejora en la capacidad celular para auto repararse (Bocci V. J of Biol Reg and Hom Ag.).

La acción reparadora del ozono ha demostrado ser capaz de recuperar la pared interna de los pequeños vasos sanguíneos, y una constatación de esta realidad son los excelentes resultados publicados recientemente, en un ensayo clínico aleatorizado, en una prestigiosa revista europea de farmacología, donde las recuperaciones de úlceras en pacientes diabéticos son altamente significativas (Martínez-Sánchez G. Eur J of Pharm). También se ha podido demostrar el efecto beneficioso de este gas sobre otro, el óxido nítrico, crucial en mantener a niveles óptimos la dilatación de las arterias, y por lo tanto el flujo de sangre a nivel de todo el organismo (Ajamieh H. Liver Int).

Hoy podemos asegurar que mediante esta terapia, exenta de todo riesgo, decrece sustancialmente el daño celular por falta de oxigenación, independientemente de la enfermedad subyacente. Además los productos fruto de la descomposición del ozono se comportan como activadores biológicos, lo que mejora el nivel de energía y la capacidad de nuestro sistema defensivo, en beneficio de enfermedades de tipo alérgico-autoinmune como son la psoriasis, el asma o la artritis reumatoide (Larini A. Institute of general physiology, University of Siena) (Hernández Rosales FA).

Se ha demostrado científicamente que las aplicaciones controladas de ozono médico mejoran la maquinaria antioxidante celular al haberse medido en el interior de las células cantidades superiores de agentes antioxidantes, tales como el glutatión reducido o la superóxido dismutasa (Hussam H A. Transplant Int). Como consecuencia directa el ozono actúa como un verdadero “basurero” celular, limpiando los radicales libres, que son los desechos celulares que se acumulan a lo largo de la vida y en situaciones de estrés. De acuerdo con este concepto, la ozonoterapia preventiva tiene “efecto antienvejecimiento celular”, pues el concepto actual de envejecimiento es el acumulo de radicales intracelulares (Cascales Angosto M. Real Academia de Farmacia, 2003).
En un organismo preacondicionado con ozono, el daño después de sufrir un infarto será bastante menor, lo que avala las aplicaciones preventivas en las edades de riesgo coronario y cerebrovascular (Ajamieh H. Liver Int)( Hussam H. Transplant Int)(Ajamieh H. Pharm Res).

Un modelo clásico de enfermedad asociada directamente a la muerte celular es la retinosis pigmentaria; en ésta los radicales libres aumentan progresivamente en las células de la retina, dando lugar a una perdida visual paulatina que puede terminar en la ceguera total. También existe un trabajo científico para avalar excelentes resultados en estos pacientes (Marmer R. Ann. Opthalm).


El nivel de evidencia es bastante elevado, de tal manera que actualmente se pueden leer trabajos de excelente rigor y calidad en revistas tan prestigiosas como Nature, Transplant Internacional, Shock, Free Radicals, Mediators of Inflamation, Internacional Journal of Pharmacology, Pharmacological Research, Liver International, etc. Incluso en la revista de la Sociedad Española del Dolor se dedicó recientemente un monográfico completo sobre las capacidades del ozono médico.

La repercusión médica es tal, que si se consulta una de las bases de datos más usadas en medicina, el Pub Med, aparecen 1.255 ítems que nos llevan a otros tantos artículos científicos a cerca de las diversas aplicaciones de este gas, que el propio organismo produce a nivel del sistema inmune (Babior B M. National Academy of sciences of U.S.A.) Además, los Congresos nacionales e internacionales se suceden, y van a más. Próximamente, en el mes de noviembre se celebrarán en Lanzarote las V Jornadas Nacionales de Oxígeno-Ozono Terapia Médica, donde las ventajas del ozono, como complemento en enfermedades tales como la fibromialgia, la osteomielitis, la hepatitis C, la septicemia o las diversas patologías vasculares periféricas tienen un papel predominante.

En nuestra Región son pocas las clínicas que trabajan con ozonoterapia. Clinalgia ha sido una de las pioneras en Murcia, y ahora ya cuenta con una nueva Unidad de tratamiento en Centro Médico Virgen de la Caridad en Cartagena, lo cual confirma el éxito de los resultados de la aplicación de ozono en sus tratamientos.
Firmemente creemos que se debe alentar el esfuerzo investigador hacia esta realidad, y estamos desarrollando líneas de trabajo en enfermedades incurables donde la calidad de vida podría mejorar.

Podemos concluir que la ozonoterapia debidamente aplicada no tiene ningún riesgo y es una realidad médica científicamente avalada que puede usarse tanto a nivel preventivo, como para mejorar la calidad de vida en enfermedades dramáticas, siempre complementando a la medicina clásica.

Dr. Fco Javier Hidalgo Tallón.
Director Médico de Clinalgia® y de la Unidad del Dolor y Ozonoterapia de Centro Médico Vírgen de la Caridad. Investigador del Instituto de Neurociencias, Universidad de Granada.