Una boca sana
y bonita es la mejor carta de presentación de una
persona. Y no sólo es importante la estética
de esta parte del cuerpo, sino que la buena salud e higiene
de la misma repercute en el bienestar general de la persona.
Desde hace algunos años los hábitos de higiene
bucal han cambiado enormemente entre la población
española. Fruto de esta preocupación, Centro
Médico Virgen de la Caridad cuenta en Cartagena con
dos clínicas perfectamente equipadas que ofrecen
todo tipo de tratamientos y servicios odontológicos
que el paciente pueda demandar. Alberto Moreno es uno de
los odontólogos de la Clínica Dental de Centro
Médico.
¿Cómo es la Clínica Dental
de Centro Médico Virgen de la Caridad?
Actualmente, contamos con dos clínicas dentales:
una, nuestra primera clínica, con casi diez años,
situada en la calle Wssell de Guimbarda; y la otra, que
se ubica en las instalaciones de Centro Médico, y
que cuenta con apenas cuatro años. Entre ambas, tenemos
seis odontólogos generales, dos cirujanos maxilofaciales,
un ortodoncista y un periodoncista, además de los
auxiliares e higienistas dentales. Nos diferencia de las
clínicas dentales habituales el pertenecer a un centro
médico, con lo que nos beneficiamos de todos los
servicios que ofrece Virgen de la Caridad. Tenemos acceso
a todos los profesionales médicos, sea cual sea su
especialidad, y podemos consultar con ellos cualquier tipo
de patología que pueda presentar un paciente que
venga a la consulta de la Clínica Dental. Esto redunda
en un servicio mejorado y más rápido, puesto
que nos ahorramos todo el proceso que se sigue en la sanidad
pública. En Centro Médico el proceso es mucho
más directo: somos los propios odontólogos
los que nos ponemos en contacto con el médico especialista.
¿Qué servicios y tratamientos ‘estrella’
se pueden encontrar en esta Clínica Dental?
Cada especialidad tiene sus técnicas específicas,
pero hay algunas que son las que más nos piden en
estos momentos. Una de ellas es el blanqueamiento dental
por láser, que prácticamente elimina la sensibilidad
que produce habitualmente la técnica convencional
en los dientes. El láser también tiene un
efecto más duradero y natural que los tratamientos
que se utilizan normalmente. En cirugía maxilofacial,
por ejemplo, es muy demandada la implantología. La
técnica más utilizada habitualmente consiste
en colocar los implantes sobre un lecho ya curado, es decir,
en una boca en la que los dientes se no estén presentes,
ya sean todos o algunos de ellos, al menos dos o tres meses.
Tras el procedimiento quirúrgico se colocan prótesis
provisionales “de quitar y poner”, y al cabo
de un período que oscila entre seis y nueve meses
ponemos las prótesis definitivas. Otras técnicas,
como la carga inmediata en conjunción con la utilización
de implantes de última generación, cada vez
más en auge, nos permiten colocar el mismo día
de la intervención los implantes con prótesis
provisionales fijas, teniendo que esperar tan sólo
unas seis u ocho semanas para poner los dientes definitivos.
En algunos casos, incluso es posible poner los dientes definitivos
el día de la intervención, aunque no es lo
ideal. No obstante, todo depende de las características
del paciente y del criterio del facultativo. Con esto evitamos
que la persona se vea sin dientes durante un tiempo, porque
sale de la Clínica prácticamente con el mismo
aspecto con el que entró. En cuanto a la odontología
protésica más habitual, se ha conseguido un
gran avance con la utilización de fundas de zirconio.
Todo el mundo conoce hoy en día la típica
funda que se pone alguien, ya sea por estética o
por reponer dientes que falten. Lo normal, es utilizar fundas
de metal recubiertas de porcelana; se están usando
desde hace muchísimos años y su eficacia está
más que demostrada. El problema de este tipo de fundas
es que con el paso de los años, terminan pareciendo,
en el mejor de los casos, algo artificiales. Para suplir
este problema, podemos recurrir a las fundas que son sólo
de cerámica en los dientes anteriores o, como ya
he mencionado, a las de zirconio. Estás últimas
tienen la ventaja de ser prácticamente igual de fuertes
que las construidas sobre metal, además de ser más
bonitas y parecer mucho más naturales en todos los
sentidos, ya que la transparencia que se consigue es casi
idéntica a la de los dientes naturales.
¿Qué es lo que más piden los
pacientes actualmente?
Lo que se pide es estética y rapidez. La gente quiere
arreglarse la boca, que se le vea bonita y con un proceso
relativamente rápido. Afortunadamente, las técnicas
avanzan y los tratamientos son más rápidos
que antes. Hoy en día, pueden hacerse muchas cosas
para mejorar la estética y la salud de nuestra boca,
porque hay muchas formas de hacerlo.
¿Cuál es el perfil de paciente que
demanda tratamientos de estética?
Suelen buscarlos gente joven, que empieza a trabajar, sobre
todo de cara al público. Después, hay un tipo
de pacientes entre los 40 y los 60 años que acuden
a la Clínica por un problema de salud en la boca
pero que piden que, al mismo tiempo, se les someta a algún
tratamiento estético. Hace ocho años, esto
era impensable. Pero los hábitos de la gente han
cambiado mucho. Ahora se pide salud y belleza al mismo tiempo.
El miedo al dentista se sigue teniendo, pero ya se ve de
otra manera. Hoy en día, podemos ver a personas mayores
con dientes, cosa que antes no.
¿Qué ofrece la Clínica Dental
de Centro Médico Virgen de la Caridad que no tengan
otras clínicas?
Nosotros intentamos dar un servicio integral y a todo el
mundo. Consideramos que la odontología debe ser un
derecho de todos, no un lujo. Porque además una mala
salud de la boca puede repercutir problemas más serios
en el resto del cuerpo. Por ejemplo, hay patologías
de la boca que pueden necesitar una solución fisioterapéutica,
porque repercute en cuello, espalda, dolores de cabeza…
La boca no es una broma y el diagnóstico precoz es
muy importante. De hecho, desde mi punto de vista, es mucho
más importante la prevención que el tratamiento.
Cuando surge un problema y se detecta a tiempo es algo fácil
de solucionar, mucho más que cuando la enfermedad
o problema está muy avanzada. Afortunadamente, el
Programa de Atención Infantil del Servicio Murciano
de Salud ofrece tratamientos gratuitos, revisiones periódicas…
Eso nos permite llevar un control, no sólo de los
niños, sino también de los propios padres,
que se animan a que el dentista les revise la dentadura.
¿Y en cuanto a instalaciones?
Tenemos dos Clínicas independientes y totalmente
equipadas. Siempre procuramos tener un sillón libre
para urgencias o complicaciones, porque intentamos tratar
siempre a todo el que venga; esto no siempre es fácil,
ya que nuestros tratamientos varían mucho de un paciente
a otro y los tiempos necesarios para cada persona son siempre
distintos. Aún así, todos los miembros del
equipo pensamos que la salud es lo primero. Siempre intentamos
solucionar la urgencia e intentamos dar cita al paciente
lo antes posible, tanto si el problema nos compete sólo
a nosotros como odontólogos, como si necesita la
intervención de otro profesional médico. Además,
contamos con la radiografía digital, con la que podemos
tener la imagen de manera instantánea en el ordenador
y con la que conseguimos un menor impacto en la salud del
paciente: por cada radiografía convencional, podrían
hacerse diez digitales. También tenemos las cámaras
intraorales, que nos permiten ver la cavidad bucal ampliada
en la pantalla.
¿Cuántas personas atendéis
semanalmente en ambas clínicas?
Atendemos a unas 300 personas a la semana, tenemos mucho
volumen de gente. Aún así, intentamos que
las listas de espera sean lo más cortas posible.
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