Las
pequeñas o grandes imperfecciones, los fenómenos
propios del envejecimiento facial y corporal, y aquellas
partes de nuestro cuerpo que nos gustaría simplemente
mejorar, tienen una solución segura en el ámbito
de la cirugía estética tratada por profesionales.
Nadie debe avergonzarse por querer verse mejor y gustar
más a los demás, y debemos ya aprender a desterrar
absurdos miedos al quirófano, que responden muchas
veces a campañas mal informadas de algunos medios
de comunicación.
La realidad es, que en manos profesionales con la titulación
adecuada, la mejora de cualquier aspecto de nuestro cuerpo
es un proceso seguro y muy gratificante.
Así, un pecho excesivamente grande, pequeño
o caído, puede dar paso a un busto turgente , más
firme, y del volumen y tamaño deseado.
La liposucción, carente de riesgos si se realiza
de forma sensata, nos permite eliminar, en una sola sesión
y para siempre, esos antiestéticos acúmulos
grasos que deforman la figura, consiguiendo una silueta
armónica y sugerente.
El privilegiado sol que disfrutamos todo el año acaba
haciendo mella en nuestro rostro, produciendo arrugas y
flacidez, con párpados y papadas caídas, que
simulan rostros tristes y cansados de una edad que, en muchos
casos, aparenta superior a la real.
Mediante una novedosa técnica desarrollada en Bélgica,
el MACS lift es una revolución en el campo del rejuvenecimiento
facial, ya que permite, bajo anestesia local, un rejuvenecimiento
totalmente natural de la cara y el cuello.
Los embarazos y cambios de peso producen en el abdomen fenómenos
de descolgamiento y estrías, algo que resulta muy
antiestético a la hora de lucir ciertas prendas de
ropa, como un bikini, un short, o una prenda algo ceñida.
La abdominoplastia es una intervención que proporciona
un vientre plano y una cintura más entallada y juvenil.
La cara representa nuestro sello de identidad. Es la carta
de presentación a través de la cual nos relacionamos
con los demás, ya que constituye la primera imagen
que proyectamos y aquella que todos guardamos en nuestra
memoria como recuerdo de una persona. De ahí la importancia
de que ninguno de los elementos que la integran, como la
nariz, las orejas o los pómulos, destaque negativamente.
Una sola intervención devuelve la armonía
y proporcionalidad que siempre hemos deseado, realzando,
sin perder la identidad, la belleza natural de nuestro rostro.
La cirugía plástica y estética ya no
es una especialidad exclusiva al servicio de una minoría
elitista y bien acomodada. Hoy todos podemos beneficiarnos
de las enormes posibilidades que ofrece, y hacer por fin
realidad ese sueño que siempre deseamos. Ya no hay
excusas ni motivos para pensarlo más, es momento
de experimentar el inmenso placer de gustar y gustarse.
Dr. Francisco
Pedreño Guerao.
Especialista en Cirugía Plástica y Estética
y doctor en medicina
de Centro Médico Virgen de la Caridad
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